lunes, 18 de octubre de 2010

Retos de futuro para una renovada ética del paisaje

En un artículo en lavanguardia.es Albert Cortina nos propone un decálogo de los nuevos retos para afrontar el paisaje. La nueva ética del paisaje debería darnos criterios para transformar responsablemente los paisajes que forman nuestra identidad colectiva. Estos son:

1. Será necesario profundizar en la inclusión del paisaje en la planificación urbanística y territorial como una oportunidad de mayor coherencia general en el gobierno del territorio.

2. Deberemos promover, mediante la participación de la sociedad civil organizada, una mayor acción para que los valores ecológicos y culturales de los paisajes no se pierdan o se reduzcan a la banalización.

3. Habrá que impulsar una gestión responsable del territorio, entendida como el proceso de formulación, articulación y despliegue de un conjunto de estrategias dirigidas a la valorización de cada paisaje.

4. Tendremos que anticiparnos a las problemáticas que generan los paisajes emergentes que se van construyendo en el contexto de la sociedad del conocimiento.

5. Habrá que hacer posible que el aumento de la calidad de vida en los paisajes contemporáneos se corresponda con un mayor bienestar individual y social de la gente que vive en el territorio.

6. Deberemos garantizar la diversidad y la calidad de los paisajes como un reflejo del respeto a la dignidad de la naturaleza y a la realización personal, a nivel material y espiritual, del individuo. Para ello tendremos que evitar los efectos más negativos de la desaparición de la cultura que nos da sentido del lugar sustituyéndola por una cultura tecnológica o virtual que nos deslocaliza como personas y nos hace perder, en unos entornos cada vez más urbanos, las raíces rurales y el conocimiento empírico de la vida en un entorno natural.

7. Se hará imprescindible implicar cada vez más al ciudadano en las decisiones sobre los usos del territorio, ya que la persona que puede intervenir en estas decisiones se siente como una parte concernida en la planificación territorial.

8. Deberemos evitar que el territorio como recurso económico se convierta meramente en un bien comercializable en un mercado en que el paisaje se limite a una simple disposición formal, temática, una especie de espectáculo visual que no tenga en cuenta aspectos interrelacionados como el social, el patrimonial o el ecológico.

9. Será necesario subrayar la dimensión cultural del paisaje en la construcción de la identidad colectiva, haciendo posible la convivencia entre la diversidad de culturas y creencias que la sociedad contemporánea comporta.

10. Finalmente, será necesario expandir la idea que gozar de un paisaje de calidad constituye un nuevo derecho fundamental de las personas.


Albert Cortina es abogado urbanista y autor de "Nova cultura del territori i ètica del paisatge".

Visto en lavanguardia.es

La imagen es de Josh Dorman

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